Golpe de Calor

25.06.2019

Las altas temperaturas no solo pasan factura en las personas. Nuestras queridas mascotas pueden sufrir lo mismo o más que nosotros. Los golpes de calor pueden llevarnos a situaciones extremas.

Exponerse a temperaturas altas en un espacio de tiempo continuado puede llevar a las mascotas a un aumento considerable de su temperatura corporal. Los perros y gatos no regulan la temperatura del cuerpo como los humanos. Estos no sudan por lo que, ante el aumento de temperatura exterior, al igual que en un episodio de estrés, su temperatura corporal aumenta. El jadeo y las almohadillas de las patas son la forma de regular la temperatura. Si este aumento es excesivo y se alarga en el tiempo puede llevar a un golpe de calor. Como ejemplo sirve que la temperatura normal de un perro es de 39 grados. En un golpe de calor puede superar los 42. Al igual que los humanos, los más pequeños al igual que los mayores son los más propensos a sufrir un golpe de calor. Los síntomas característicos se que pueden estar sufriendo un golpe de calor son los siguientes:

  • No quieren moverse.
  • La respiración es muy rápida.
  • Mareos y tambaleos.
  • Aumento del ritmo cardiaco.

¿Qué hacer si nuestra querida mascota sufre un golpe de calor?

  • Llevarlo a un lugar fresco.
  • Darle de beber agua fría.
  • Mojarle la cabeza, cuello y patas con agua fría.
  • Llevarlo lo antes posible al veterinario.

Recuerda que nuestras queridas mascotas deben tener siempre agua fresca a su alcance. Este evita que el animal se deshidrate. No hay que sacarlos en horas con temperaturas muy altas. Si pasan tiempo fuera de casa, asegurarnos que tienen una sombra donde descansar y muy importante no dejarlos en un vehículo con las ventanas cerradas. En minutos puede fallecer. Cepillarles para eliminar los pelos muertos también es importante a la hora de expulsar del calor.

Como se indicaba anteriormente, no solo las altas temperaturas exteriores hacen que los perros y gatos puedan sufrir un golpe de calor. El estrés es otro motivo. Un animal con estrés puede perder el apetito por lo que los nutrientes desaparecen, nutrientes que necesitan para corregir el aumento de temperatura.

Para terminar cuidado con la ropa que se coloca a los animales. Imagina por un momento una temperatura de 40º a la sombra. Ahora imagina ese momento con una cerveza fresca en la mano o un refresco. Vuelve a recrear toda la imagen con un abrigo de invierno puesto. Esto le puede pasar a nuestras queridas mascotas.

Recuerda que ante un golpe de calor de nuestras queridas mascotas debes llevarlo al veterinario lo antes posible.

Cualquier duda, desde el Equipo Veterinario Isabel Priego estaremos encantados de poder ayudarte.

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